Parque Industrial: Novela proletaria

Introducción

La danza de la vida de Patrícia Galvão
 
“E eu dancei
a dança da vida”
P.G. Microcosmos
 
Patrícia Rehder Galvão (nace el 9 de junio de 1910 de descendientes alemanes) es una de las escritoras brasileñas más importantes de la primera mitad del siglo XX. Conocida también como Pagú, apodada así por Raúl Bopp, entre sus obras más reconocidas está Parque Industrial (1933). Esta novela toma lugar en el barrio industrial de Brás en la entonces naciente megalópolis de São Paulo donde la autora vivió. Recientemente el académico David William Foster le ha dedicado dos importantes capítulos a la obra de Pagú desde la perspectiva de la feminización del espacio social subrayando su “anomalía textual” y la falta de interés académico en su trabajo tanto en Brasil como fuera de su país natal. En el caso de México su obra es prácticamente desconocida y no se ha traducido antes su obra al castellano. La frase central de la novela es “Brás de Brasil, Brás de todo el mundo” para denunciar la extensión del capitalismo salvaje y la deshumanización de la industria y el proyecto capitalista que estaba arrancando en ese entonces en el Brasil industrializado. El libro Parque industrial apareció en 1993 en traducción al inglés de Elizabeth y K, David Jackson con una magnífico posfacio de K. David Jackson donde habla de las múltiples migraciones que forjaron la ciudad de Sao Paulo: italianos, portugueses, españoles donde muchos se ocupaban en la industria textil que transformó la ciudad. En efecto, el estilo de Pagú “projects vanguardist poetics into a proletarian world” (147).
            La Semana de Arte Moderna, del 11 al 18 de febrero de 1922, que se llevó a cabo en el teatro municipal de la ciudad y fue el parteaguas cultural en Brasil que marcó el inicio del modernismo brasileño, fue una búsqueda de renovación del lenguaje, experimentación, un salto al vacío de la creatividad, los nombres asociados con este impulso hacia delante fueron: Oswald de Andrade, Mário de Andrade, Anita Malfatti, Heitor Villa Lobos, Di Cavalcanti, Menoti Del Picchia, entre otros. Aunque Pagú tenía apenas 12 años durante este importante evento, sin duda el ambiente generado por esta ebullición de las artes influyó terminantemente en su obra. Pagú desde muy joven, a los 15 años, escribió para el periódico de Brás,  bajo el seudónimo de “Patsy”. Se graduó de la escuela normal en 1928 y se sumó al movimiento Antropofágico. En 1930 se casó con Oswald de Andrade que dejó a su entonces esposa, la pintora Tarsila do Amaral, ese mismo año nació Rudá de Andrade, el primogénito de Pagú y el segundo hijo para Andrade.
            Pagú fue arrestada después de una huelga de trabajadores en la ciudad portuaria de Santos y publicó su novela Parque Industrial con el seudónimo de Mara Lobo por exigencia del partido comunista, del cual era miembro activo. Patrícia sería arrestada más de una veintena de veces después, también en París en 1935 por usar una identidad falsa y fue repatriada a Brasil. Bajo el régimen de Getúlio Vargas sería encarcelada y torturada por cinco años, después de salir de prisión abandonó el partido comunista y siguió una línea trostkista. K. David Jackson quien consultó el archivo de su arresto reportó que se le describió como “una persona extremadamente peligrosa que sabía varias lenguas y era una oradora intelectual de ideología roja” (120). Se casó una segunda vez, en esta ocasión con Geraldo Ferraz y tendrían un niño, Geraldo Galvão Ferraz. Viajó a China y trajo las primeras semillas de soya para sembrar en Brasil. En 1945 apareció su segunda novela A Famosa Revista, escrita con su nuevo esposo donde critican la cultura brasileña a través de la historia de Rosa Luxemburgo. Fue promotora de teatro, traductora y se lanzó sin éxito como representante política de su estado. En sus últimos años sufrió de cáncer e intentó el suicidio sin éxito y murió en diciembre 12 de 1962. Jackson reporta que en su funeral uno de sus amigos accidentalmente tiró su féretro en un último abrazo de despedida (123).
            Pagú era sin duda una musa para los escritores del movimiento de “Antropofagia” fue dibujada por pintores como Cavalcanti, Portinari, de Carvalho, con un vestido corto y cigarros largos “é uma menina de cabelos malucos que ela nunca penteia” (una mujer de cabellos rebeldes que ella nunca peina) una mujer que cuando pasa la gente se detiene, es para Álvaro Moreyra “último producto de São Paulo” y el “luminoso anuncio” de la Antropofagia (Revista para Todos. RJ 27 Julho de 1929. P. 21). Se le conoce así por el poema que le dedicó Raúl Bopp titulado “Coco de Pagú” donde dice: “Pagú tem os olhos moles / olhos de não sei o qué/ Si a gente está perto delles / A alma começa a doer” (Pagú tiene los ojos suaves /ojos de no sé qué/ si la gente está cerca de ellos / el alma comienza a doler) la describe con un cuerpo de cobra onduladito. En efecto, Pagú era de una belleza distinta y con una personalidad poco convencional. El sobrenombre dejaría de gustarle con el tiempo, como refiere su hijo (Viva Pagú 14) porque era un sobrenombre que correspondía a otro tiempo, cuando buscaba otros ideales. Patrícia fue una mujer que sufrió la prisión 23 veces. Según la biografía de Lúcia M. Teixeira Furlani y Rudá de Andrade, uno de sus antepasados fue Antonio de Sant’Ana Galvão que fue el primer santo brasileño de la iglesia católica.
La familia de Patrícia vivió en el barrio trabajador de Brás por los problemas financieros que afrontaba la familia, vivió en una casa modesta, espacio donde se desarrolló su novela Parque Industrial. Patrícia se  titula de la escuela Normal después de algunos romances fallidos y un embarazo con el actor Olympo Guilherme. Sin embargo, Patrícia nunca dio clases; las familias en ese tiempo deseaban que sus hijas fueran maestras mientras se casaban. Pero Patrícia quería algo más y conoce a Oswald de Andrade que tenía 38 años entonces y ella 18. Oswald estaba casado con la artista Tarsila do Amaral, matrimonio que eventualmente se disolvió por el amorío extramarital entre Oswald y Patrícia. En 1929 Patrícia comienza algunas colaboraciones para la revista de Antropofagia, que era el vehículo del movimiento vanguardista brasileño que adoptó las tendencias vigentes de otros movimientos en Europa.
Parque industrial se publica en 1933 cuando ya se han asentado las consecuencias de la crisis económica del 29, la caída de los precios del café y el desmoronamiento bursátil de Nueva York con sus repercusiones mundiales. En este mismo año termina la primera etapa del Modernismo brasileño y el matrimonio de Tarsila y Oswald.  En 1930 había irrumpido la revolución de Getúlio Vargas y Pagú inicia su participación militante sobre todo en la publicación A Mulher do Povo donde Pagú colabora con cartones y editoriales donde llama a las normalistas a convertirse en “auténticas pioneras del tiempo nuevo” (Viva Pagú 94). Pagú es encarcelada e incomunicada y se le considera la primera presa política de Brasil.
            Parque Industrial es publicado en 1933 (por este mismo año conoce a Alfonso Reyes en Rio de Janeiro) con el seudónimo de “Mara Lobo” que el partido comunista le exigía utilizar. El libro es subvencionado por Oswald de Andrade. Fue la primera novela proletaria social y política con tema urbano y que criticaba la hipocresía de la sociedad de la época utilizando una perspectiva marxista leninista. Los personajes son en su mayoría mujeres proletarias y trabajadoras de las industrias del tejido en São Paulo. La cubierta fue diseñada por la autora y la edición fue clandestina. La autora tiene también una obra de teatro basada en este libro, pero los apuntes que inició en 1931 se mantienen inéditos. Los años posteriores a la publicación, la autora los dedica a varios viajes a Estados Unidos, Japón y China en cuyos barcos entrevista a varias personalidades, como Sigmund Freud. En China adquiere unas semillas de soya que son enviadas a Brasil e inician la cultura de la soya en Brasil. Va a Moscú por el tren transiberiano y se desilusiona con el contraste del hambre de la gente bajo el régimen comunista. Vive en París donde es detenida en tres ocasiones y regresa a Brasil en 1935, cuando se está gestando la guerra en Europa. A su regreso es arrestada y presa por casi cinco años en varias prisiones.
En 1937 inicia su relación con Geraldo Ferraz con quien publica A famosa revista donde critica satíricamente al partido comunista y sus métodos totalitarios con la historia de amor entre Rosa y Mosci[1]. En 1940 sale de la cárcel (pesando 44 kilos) y se casa con Geraldo Ferraz. En 1944 colabora en la revista Detective con el seudónimo de “King Shelter” y los cuentos son recopilados después con el título de Safra Macabra (1998). Patrícia estuvo acostumbrada a los seudónimos (Mara Lobo, Ariel, Gim. Pagú) durante su vida para ocultarse de la dictadura de Vargas. Utiliza también el seudónimo de “Solange Sohl” con el cual publica algunos poemas.  En 1950 incursiona en la política y se lanza como diputada estatal de Partido Socialista Brasileiro en São Paulo. En 1954 traduce la obra de Eugene Ionesco (con quien se reúne en 1960 en Rio de Janeiro) “Cantora Careca” y fue la primera vez que fue traducido el dramaturgo rumano-francés y representado en Brasil. El 23 de octubre del mismo año muere Oswald de Andrade.
            Pagú hizo varios esfuerzos pioneros en la traducción de escritores como Fernando Pessoa y Fernando Arrabal, el dramaturgo español. Su trabajo por solidificar el teatro en la ciudad de Santos fue sobresaliente. Patrícia formó parte del establecimiento del Teatro Estudiantil de Vanguardia. De Octavio Paz traduce y pone en escena “A Filha de Rappacini” (La hija de Rappacini). Dice sobre el autor mexicano: “Parece que no le interesa la propaganda, sino su obra literaria que corresponde con la tensión delante de los problemas del hombre en la vida” (Viva Pagú 269).
            En 1960 intenta suicidarse por segunda vez en París (la primera vez fue en 1949) pero la bala que se dirigía al corazón se desvía a una pierna. En el hospital, sin embargo le localizan un tumor cancerígeno en el pulmón y muere el 12 de diciembre de 1962 en Santos, la ciudad donde eligió vivir por muchos años e impulso la cultura a través de traducciones, el ejercicio periodístico cultural y sobre todo el teatro, por ser un género contestatario que se ajustaba con su tren de vida polemista y reaccionaria.
 
“Pagús de Brasil, Pagús del mundo”
 
Indudablemente el estilo modernista brasileño se trasmina en la obra de Pagú el coloquialismo, la fragmentación de la historia en postales o montajes. La novela se hermana con obras de la época como Cacau (1933) de Jorge Amado.
 
Los personajes de la novela son: Corina, la prostituta, Otávia y Rosinha Lituania las militantes socialistas, Matilde la operadora, Pepe el cajero, el traidor burgués Alfredo, la normalista Eleonora y Alexandre el aguerrido militante.
 
Las maquiladoras en la frontera de México y Estados Unidos son una actualización de las condiciones deplorables de las trabajadoras en Brasil a principios de siglo. El acoso de los supervisores, el abuso y el impedimento a que se organicen para negociar mejores condiciones laborales.
 
El lugar de trabajo como una “penitenciaria social” un lugar para la deshumanización de las trabajadoras.
 
El automóvil y el tren como símbolos importantes de la modernización de la ciudad y elementos recorridos de los vanguardistas para hablar de la velocidad, del cambio y la mecanización de la nueva era de la tecnología.
 
 
           
 
Análisis de la novela
 
La novela inicia con una larga cita con estadísticas industriales de Sao Paulo. La cita utiliza un lenguaje sobrio que habla del movimiento revolucionario de 1924 y que de desemboca con la repercusión mundial de la crisis de 1929 o el fallo mundial del sistema capitalista. A este epígrafe mecánico y distante, la autora lo contrasta con uno más humano que corresponde al parque industrial de São Paulo que “habla la lengua de este libro” y que se encuentra en las prisiones, las vecindades y las morgues. La novela será entonces una tentativa por dar voz a los desterrados del capitalismo, a los que se han perdido entre las cifras exactas de la estadística.
En el primer capítulo la novela se sitúa en el parque industrial con las trabajadoras de tejeduría en el barrio de Brás. Hay un tono de reclamo, de incitar a la reflexión sobre las condiciones de trabajo y sobre la doble moral de la burguesía, dice: “La burguesía siempre tiene hijos legítimos. Sin importar que las esposas virtuosas sean adúlteras comunes”. Estos lugares de trabajo o “parques industriales” se definen como “penitenciarías sociales” donde sirven los intereses de los poderosos, escuchamos en la novela las máquinas que se mueven con desespero y el silbato que llama a las trabajadores para que vuelvan a sus puestos. Las trabajadoras están agotadas, dice una voz: “Los ricos pueden dormir todo lo que quieren” son los que tiene el tiempo para gastar, para el ocio.  Las trabajadores adquieren conciencia de clase al conversar con sus compañeras, dice otra: “¿No ves los carros de las personas que no trabajan, comparados con nuestra miseria? La novela también habla del desamparo de los niños que deben esperar a sus madres de que salgan de la fábrica: “Las madres corren a buscar a los niños maltratados en el hogar que ningún ladrón quiere robar” y de la falta de tiempo para disfrutar de sus propios hijos, este fragmento se puede rastrear con la propia experiencia de la autora que se tuvo que separar de su hijo primero para un viaje sola por el mundo y después por haber estado encarcelada, dice una mujer: “!No podemos conocer a nuestros hijos! Salimos de casa a las seis de la mañana!” Más adelante un albañil grita: “Nosotros construimos palacios y vivimos peor que los perros de los burgueses.”
            En el texto se hace referencia al cine Mafalda y se habla de una cinta con Ricardo Bartélemes, esta referencia nos habla del crecimiento del cine en Sao Paulo y seguro era un vehículo de entretenimiento para Patrícia Galvao que incorpora en su narrativa de imágenes vanguardistas. Podemos inferir que la autora imita una técnica cinematográfica visual dado que se compuso en una época crucial del desarrollo de la imagen con movimiento, la utilización de pequeñas secuencias o viñetas visuales que componen un todo visual que muestra las condiciones de las trabajadores textiles a principios del siglo XX que se convirtieron en los purgatorios de progreso.
            Parque Industrial es una novela de lenguaje revolucionario, por ejemplo dice Rosinha Lituana como una zapatista brasileña: ¡Más vale morir a balazos que morir de hambre!
 
Bibliografía
 
Jackson, K. David Alienation and Ideology in A Famosa Revista (1945)”. Hispania. 74. 2. (1991): 298-304.
 
[1] Para un ensayo sobre la ideología en esta novela ver el ensayo de K. David Jackson “Alienation and Ideology in A Famosa Revista (1945).

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