Deleuze y Guattari. "Lo liso y lo estriado"
El aporte de este trabajo es entender como coexisten espacios lisos con espacios estriados. Así se indica que la ciudad es el espacio estriado por excelencia, pero a la vez en esta ocurren movimientos de gran flexibilidad, líneas de fuga o respuestas críticas que desestructuran las estratificaciones sociales. De aquí se deriva otra de las contribuciones de este texto: resaltar que existe un modo estriado y un modo liso de relacionarse con espacio. Así se señala, por ejemplo, que los espacios lisos pueden habitarse bajo una modalidad estriada y viceversa. Este texto es importante para mi investigación pues me permite sostener que el mundo andino, habitado por las huacas, es un espacio liso, constituido por el intercambio de flujos de energía y relaciones políticas entre diversos seres humanos y no-humanos (lo cual implica que no hay divisiones entre uno y otro plano ontológico). Por otra parte, identifico que la economía colonial y la extirpación de idolatrías estratificó este espacio a partir de cortes que convirtieron a las huacas en demonios y fuentes de riqueza.
Una cita para entender las relaciones entre espacio liso y espacio estriado es la siguiente:
“Contrariamente al mar, la urbe es el espacio estriado por excelencia; pero así como el mar es el espacio liso que se deja fundamentalmente estriar, la urbe seria la fuerza de estriaje que volvería a producir, a abrir por todas partes espacio liso, en la tierra y en los demás elementos –fuera de ella pero también en ella–. Espacios lisos surgen de la ciudad que ya no son únicamente los de la organización mundial, sino los de una respuesta que combina lo liso y lo agujereado, y que se vuelve contra la ciudad” (489-90)