Los medios-proveedores
Convertir a los medios de comunicación en “proveedores” resulta una forma muy eficaz de control y eso se logra en las elecciones 2013. Las nuevas condiciones impuestas obligan a los medios de comunicación a mantener algunos cuidados como que las decisiones deben ser tomadas por los abogados de los diarios, la última palabra la tienen ellos.
La televisión y la prensa escrita se ven obligados a ceñirse a una equitativa distribución del espacio. El resultado fue el encasillamiento de la campaña electoral en formatos geométricos y franjas de equidad. Pero además, los medios de comunicación debían contar con la autorización por parte del CNE para pautar los contenidos de la publicidad y de igual manera todas las instituciones públicas. Eso convirtió al CNE en el decisor fundamental de los contenidos a ser publicados por los medios de comunicación, con ello, los departamentos comerciales de los medios pasaron a depender de las decisiones tomadas por el área respectiva del CNE.
Un caso sucedido en la campaña por ejemplo, es la negación por parte del CNE de autorizar la publicación de la lámina de los 124 asambleístas que la dirección de comunicación de la Asamblea Nacional acostumbra a publicar el 29 de diciembre como saludo de fin de año; por considerar que tiene fotografías de candidatos. Los dos medios de comunicación en los que está pautada la publicación obligan a la Asamblea a tener la autorización respectiva y el CNE se niega a entregarla hasta que los jurídicos de la Asamblea Nacional encuentran la argumentación de que la campaña inicia el 4 de enero de 2013 y mientras tanto no corre la prohibición según la ley.